Momentos
Llegan las montañas que algún
día empezaron a caminar. Me pesan las ojeras de un insomnio cruel y despiadado.
No consigo que el mundo me
entienda… pretendo que soy yo la equivocada.
Me despierto llena de culpas y
me asumo responsable de ellas. Mi celular casi sin batería me avisa que el día
empezó hace muchas horas… pero que mi noche terminó hace segundos. Simpática la
frase de la pantalla “la belleza es poder” (Patético que alguien crea realmente
eso).
Descubro que no me interesa
explorar en la palestra de desconocidos. Mis temporadas altas son cada vez
más raras y caen cada vez con más fuerza.
Mis terrores son realidades.
No puedo conmigo…
Estoy parada en la delgada
línea y tengo que decidir de qué lado quiero permanecer. Perderme totalmente o
inmolarme en un rincón.
Se lo que soy… pero el resto
imagina otra cosa. No sé lo que quiero pero sé lo que no.
Quiero desaparecer por un
tiempo. En el atractivo misterio del silencio.
Me siento inmune a los
sentimientos que antes me agobiaban. Parece que hubiera creado anticuerpos… que
ya no sienta como antes.
A veces me encantaría sentir
rencor, rabia o hasta resentimiento. Pero la realidad es que miro a mi pasado y
sinceramente me alegra que sea eso, solo pasado.
Internamente sé que no tengo
tiempo que perder. Estoy demasiado apurada para algunas cosas y demasiado lenta
para otras tantas.

Comentarios