Tengo ganas

Tengo ganas de escaparme. Tengo ganas de buscarte y entregarme  mis impulsos. Tengo ganas de tu boca, de tus ojos, de tu voz… Me duermo esquivando ese hecho y sueño que despierto en otro lado.
Mantengo mi deseo ocupado. Durante el día levito entre la gente normal y me pierdo en la multitud, intento pasar desapercibida. Hasta que un recuerdo llega de la nada y sonrío, muerdo mis labios intentando ahogar ese pensamiento recurrente.
Tengo ganas de vos. Tengo ganas de tus manos, de tus labios, de tu risa, de tu fuerza, de tus pestañas, de tu calor.
Y como no lo vivía, no lo sabía. Y como no lo sentía, no lo veía.
Y lo que alguna vez dije nunca haría… ahora lo estoy haciendo. Y resulta que me siento bien con eso.
¿Y si me encanta estar así? Por lo menos por ahora…

Porque “ahora” es lo que importa. Porque ayer se fue y mañana todavía no llegó. Porque descubrí que somos imanes y nos entregamos a esa atracción… las veces que sea necesario. 

Comentarios

Entradas populares