Lluvia
La ventana me muestra el mundo que me estoy perdiendo y cómo
la lluvia se burla de lo que queda del verano. ¿Es justo que el calor se haya
ido en febrero? No para mí.
Estuve meses esperando a mi amado verano, ni siquiera logre
un bronceado digno y me lo arrebatan en febrero.
¿Qué pienso hacer? Lo que vengo haciendo desde hace rato. Porque
resulta que los días de lluvia siempre traen algo importante. Es como si los
pensamientos se lavaran.
Estuve aprendiendo a estar conmigo… me divierto mucho en
silencio. Pero anoche dije “Nosotros” sin darme cuenta. La respuesta fue un “¿Hace
falta alguien más?”. Y la verdad que no, nunca hizo falta nadie. Nunca me hizo
falta nadie, ni siquiera un familiar. Solo yo y tal vez un perro.
Hoy no pienso salir de casa, no pienso prender la tele y no
pienso entrar a una red social. Porque los días como hoy nos hacen sentir que
necesitamos algo que no tenemos. Y no, no necesitamos nada. Tengo apuntes para
leer, tengo música para escuchar, tengo alguna que otra cita pendiente con algún
que otro chico que espera que yo sea algo que no soy. ¡Tengo helado en el
frizzer!
Me tengo a mí.
Comentarios