La alarma falsa
Hoy vengo a ofrecerles algo increíble, un producto nuevo, completamente
innovador. Se trata de la alarma falsa. Es una simple bocina que ayuda a
identificar las buenas o malas intenciones de la gente. ¡Ideal para el bolsillo
del caballero o la cartera de la dama! Solo debe mantenerla encendida y la
bocina se encarga del resto.
Ya se lo que esta pensando: "¿Para qué puede servirme esto?" Es
muy simple... usted puede conocer gente y entablar una típica conversión y en
el momento en el que la bocina suene será porque esa persona esta mintiendo,
tiene malas intenciones y el continuar acercándose a ella le va a causar dolor,
frustración y sufrimiento. ¡Así de fácil usted va a evitarse noche de llanto y
años de terapia!
Es obvio que estoy diciendo esto porque quiero venderles el producto...
pero en realidad -perdonen si peco de estúpido al sabotearme solo- en un ataque
de sinceridad, debo confesarles que este producto es inútil, tonto,
inservible... ya que de eso se trata la vida, ¿no? De vivir y equivocarse,
pasarla mal, golpearse y levantarse para volver a equivocarse, hasta encontrar
la felicidad. Además... somos tan tontos cuando estamos enamorados... nos
volvemos ciegos, sordos y mudos. Jamás escucharíamos la bocina, así como
tampoco escuchamos a nuestras bocinas de carne y hueso -padres, hermanos,
amigos y hasta la voz de nuestra conciencia que nos piden a gritos que nos
alejemos, que miremos para otro lado, que olvidemos, que huyamos lo mas lejos
posible antes de sufrir- Si no los escuchamos a ellos... ¿Por qué escucharíamos
a una bocina? A propósito nos olvidaríamos de ponerle pilas para no tener que
escucharla.
¿Saben qué? Mejor no compren nada... ¡Mejor voy a vender pañuelos! Sigan
mis consejos... eso me va a ayudar a venderlos mas fácil.
Muchas gracias por escucharme, señores pasajeros... nos vemos en el próximo
viaje
ROSELL
Comentarios