Mi iglú
¿Que se espera cuando ya no se espera nada? Es muy simple armarse un hermoso iglú a nuestro alrededor y
ocuparnos de decorarlo a nuestro gusto. Es muy cómodo tomarnos nuestro tiempo y
decidirnos a ser egoístas. Pero… ¿Cuánto puede durar eso? ¿Somos felices así?
La vida no tiene gracia si
no permitimos que corra sangre por nuestras venas.
Hace rato que no permito que
alguien se me acerque lo suficiente como para hacerme sentir mariposas en el
estomago. Hace bastante tiempo…
Todavía tengo el recuerdo de
una de las sensaciones mas estúpidas y maravillosas de la vida… que esa persona
se acerque y tu corazón empiece a latir cada vez mas y mas fuerte, que tus
labios se abran en una sonrisa y se te seque la boca. Que te tiemble el cuerpo,
se te achinen los ojos de tanto sonreír y el estomago sea una montaña rusa de
emociones. ¡Que se te nuble el pensamiento y digas solo tonterías!
Se puede decir que extraño
un poco todo eso… pero es más fuerte mi sentido de auto conservación.
Sigo en
mi iglú, pensando como hacer para derretir el hielo sin morir ahogada.
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