Amiga
Mi
deseo es que esas manos se llenen de arrugas y sigan estando juntas, se
aprieten con fuerza cuando sientan que están por soltarse y se acompañen en el
largo camino de las canas.
Porque
eso es lo que vale, eso es lo que cuenta, eso es lo importante.
No
nos queremos un 20 de julio, un 21 de septiembre, unas horas al año. No, nos
queremos siempre y para toda la vida.
Cuando
tengamos dudas y necesitemos una certeza, cuando alguien nos haya hecho llorar
y nos ayudemos a superarlo, cuando nos alentemos a seguir adelante, a animarnos
a dar ese paso importante, cuando nos mandemos mensajes a la madrugada lleno de
cosas incoherentes que solo nosotras entendemos, cuando una sea feliz si la
otra es feliz, cuando no haya espacio para la envidia, los celos o los malos
pensamientos, cuando no exista nada que derrumbe las columnas de confianza que
vamos construyendo, cuando las manos se unan todavía mas… ese va a ser el día
del amigo. El día que mas lo necesitemos, el día que mas abajo estemos, el día
que todo este mal menos la sonrisa que un amigo logra sacarte.
Acompañarnos
en todo, problemas con los padres, peleas con los novios, noticias de embarazo,
perdidas de trabajo, algún familiar que se va, mudanzas, visitas al medico, una
nota desaprobada, saltar en un recital… noticias feas, noticias lindas,
depresiones, soledades, alegrías, fiestas. Porque un amigo siempre llena tu
vida de emociones…
¡Apretemos
esas manos, hoy más que nunca! ¡Hoy es el día en el que te recuerdo que te
quiero todo el año!

Comentarios