Me olvide...
Me olvide, me olvide...
Por un ratito me olvide que tenia responsabilidades, me escondí entre el humo de las nueve de la noche y me perdí entre las luces y la música preferida.
Me olvide que tenia gente esperándome en casa, me olvide que tenia que estudiar para un parcial, me olvide que tenia mas de una razón para llorar. Me deje llevar por las emociones, por las melodías, por las letras que son poesías.
De vez en cuando me acorde del fuego del infierno y mire hacia atrás, pero la fuerza del destino no quiso que te encuentre.
Feliz, completa, extasiada, eufórica... esas y muchas otras cualidades me mantenían ocupada. ¿Que importaba el domingo? ¿Que importaba que me llamen, que me busquen, que me esperen? ¿Que importaba lo que el resto piense, lo que los demás esperen de mi? No se, me olvide... me olvide.
¡Solo interesaba hacer que esas dos horas fueran eternas! Pero nadie estaba preocupado por el final, nadie pensaba en eso, porque estábamos ocupados viviendo el momento.
Me olvide, me olvide... me libere de las presiones y me sentí única en el universo. Me olvide que había gente al lado mio, me olvide que estaba cantando a los gritos y seguramente mal, me olvide que no conocía al de adelante y que no tenia porque tirarme arriba de él, me olvide que tenia vergüenza, me olvide de mi, de vos, de todos...
Y ahora... ahora que todo termino, que las luces se prendieron, el humo se disipo, la música se apago... Solo queda una sensación de vacío existencial, la misma que siento siempre después de pasar por algo que espere con tantas ansias.
¿Ahora que se hace? Esperar... esperar a que el tiempo me regale otra oportunidad de olvidarme del mundo.
Por un ratito me olvide que tenia responsabilidades, me escondí entre el humo de las nueve de la noche y me perdí entre las luces y la música preferida.
Me olvide que tenia gente esperándome en casa, me olvide que tenia que estudiar para un parcial, me olvide que tenia mas de una razón para llorar. Me deje llevar por las emociones, por las melodías, por las letras que son poesías.
De vez en cuando me acorde del fuego del infierno y mire hacia atrás, pero la fuerza del destino no quiso que te encuentre.
Feliz, completa, extasiada, eufórica... esas y muchas otras cualidades me mantenían ocupada. ¿Que importaba el domingo? ¿Que importaba que me llamen, que me busquen, que me esperen? ¿Que importaba lo que el resto piense, lo que los demás esperen de mi? No se, me olvide... me olvide.
¡Solo interesaba hacer que esas dos horas fueran eternas! Pero nadie estaba preocupado por el final, nadie pensaba en eso, porque estábamos ocupados viviendo el momento.
Me olvide, me olvide... me libere de las presiones y me sentí única en el universo. Me olvide que había gente al lado mio, me olvide que estaba cantando a los gritos y seguramente mal, me olvide que no conocía al de adelante y que no tenia porque tirarme arriba de él, me olvide que tenia vergüenza, me olvide de mi, de vos, de todos...
Y ahora... ahora que todo termino, que las luces se prendieron, el humo se disipo, la música se apago... Solo queda una sensación de vacío existencial, la misma que siento siempre después de pasar por algo que espere con tantas ansias.
¿Ahora que se hace? Esperar... esperar a que el tiempo me regale otra oportunidad de olvidarme del mundo.

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