Ciego y engañado
Caminando
sin mirar es difícil que puedas encontrar a los ojos que te miran y parpadean
nerviosos.
Engañado
y torturado… no mirás para un costado.
Das
vueltas en círculos, mi caballito ciego. Deberías cansarte de correr tras la
nada misma… persiguiendo un cariño que es solo una idea.
Caballito
ciego ¡Qué engañado estas! Si supieras que al arco iris nunca llegarás.
El
horizonte muy lejos esta y las vendas de tus ojos crean eclipses para
confundirte.
Estas
en una ronda que no te rodea, en una secta que no te favorece, en una historia
que ya terminó.
Caminas
herido, lastimado, engañado… Cada paso te lastima mas, pero estas ciego y
seguís caminando y mirando hacia delante. El arco iris esta cada vez más lejos
y vos crees en una ilusión.
Una
vez mas los colores parecen estar cerca, se mueven por tu frente y te
anestesian los sentidos.
¡Pobre
caballito! Parece obnubilado… una vez mas cae en la trampa y cree que algún día
podrá estar su lado.
Las
burbujas son muy frágiles y tarde o temprano se rompen… el pobre caballito
necesita que lo ayuden. Pero él no puede ver a nadie, las vendas lo mantienen
ciego y el arco iris lo mantiene hipnotizado. No le importa todo el dolor que
ha sufrido y las muchas cicatrices que los colores le han producido o las
tantas desilusiones que atravesó a lo largo de este tiempo…
Entonces llega la persona que estuvo
observando tu dolor todo este tiempo, sin poder entender tú manía. Te arranca
la venda de los ojos y se para frente a vos para tapar ese arco iris. Y así mirarse
eternamente y ver juntos como ese arco iris se aleja lentamente…
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