Dos frascos
Todas las
noches, al acostarme, hago cuentas de lo que hice de bueno durante el día. Una
charla con un familiar, un libro que leí, haber puesto monedas en mi chanchito,
ayudar en las tareas del hogar, estudiar para la facultad, aconsejar a una
amiga, ayudar a mi hermano con sus cosas... Depende de la cantidad de cosas que
haya hecho va a ser la tranquilidad con la que duerma. Si considero que no hice
nada importante durante el día, pienso las cosas que puedo hacer al día
siguiente para compensar.
Te estoy
contando esto porque decidí utilizar el mismo sistema para juzgarte, ya que últimamente mi buen juicio esta algo mareado... por culpa tuya (Me pones
nerviosa y me olvido de las cosas)
En fin, tengo
dos frasquitos con etiqueta sobre el escritorio, uno dice "si" y otro
dice "no". Cada vez que haces algo que yo considero favorable para
nuestra relación, meto un poroto en el frasco "SI" y cada vez que te
portas como un cobarde y haces cosas que yo considero desfavorables, meto un
poroto en el frasco "NO". También tengo un espejo, justo atrás de los
frascos, para ver mi cara cada vez que me acerco a ellos.
Cada vez que me
siento en el escritorio y veo los frascos... me rio de mí. El espejo es como un
señalador, algo que me dice "Estas haciendo las cosas mal" "te
estas metiendo en un poso sin salida" y es difícil escapar de eso...
porque una pude no escuchar a sus amigas, a sus padres... puede hacer oídos sordos y seguir haciendo las cosas mal, pero no podemos escapar de nosotras
misma. Ahí esta nuestro reflejo, ahí esta nuestra cara de desilusión al ver el
frasco del "SI" con un poroto y el frasco del "no" con 10.
¿Qué se hace con eso? ¿Se desvía la mirada o nos hacemos cargo? Lo sano seria
prestar atención a esos frascos y a ese espejo y terminar con todo... pero las
mujeres aveces somos muy estúpidas y ese poroto, el único poroto que hay en el
frasco "SI", resultar que tiene mucho peso... mas que los otros diez.
Comentarios